He podido volver a escuchar canciones tristes teniendo las mejillas arrugadas.
Aunque el a veces sigue existiendo y puede jugar malas pasadas en forma de cicatriz.
Es distinto. Las cosas se perciben de distinta manera cuando te aprietan fuerte la mano.
Lo que revienta se convierte en etéreo,
se esfuma y desaparece a la vista.
Mimetizarse llega a ser la prenda de vestir indispensable del día a día.
Y ya no sabes quién presentó a quién ese tema por el que se acaba maldiciendo,
porque es algo que pasa a segundo plano.
Si lloras por ti o lloras por él, la confusión ya no es tal,
mientras amanece oliendo a sábanas compartidas.
1999 - Love of Lesbian
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