De cuando el odio tiene como nombre impotencia y el deseo de muerte se convierte en banal.
Nadie te echará de menos.
Nadie.
Hasta las larvas te repudiarán.
30 agosto 2011
Escrito por
Bruja
A las
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Flashback
25 agosto 2011
Me mira el espejo y lanza a la niña de pelo rizado por la ventana.
La infancia se acaba yendo a pesar del brillo en la mirada.
No son mis arrugas, son las del resto.
La ignorancia, la indiferencia, la desconfianza, la arrogancia.
El no saber. El no querer. El no creer. El no sentir.
En fin, vivir.
Quizá un mal golpe que no se pudo esquivar por la rapidez, o quién sabe, no hay nada detrás.
No siempre hay una respuesta a las preguntas retóricas.
Esa sólo la buscamos los soñadores.
Los que volvemos a mirar el espejo esperando que nos guiñe un ojo.
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De cuando el odio tiene como nombre impotencia y el deseo de muerte se convierte en banal.
Nadie te echará de menos.
Nadie.
Hasta las larvas te repudiarán.
Nadie te echará de menos.
Nadie.
Hasta las larvas te repudiarán.
Flashback
Me mira el espejo y lanza a la niña de pelo rizado por la ventana.
La infancia se acaba yendo a pesar del brillo en la mirada.
No son mis arrugas, son las del resto.
La ignorancia, la indiferencia, la desconfianza, la arrogancia.
El no saber. El no querer. El no creer. El no sentir.
En fin, vivir.
Quizá un mal golpe que no se pudo esquivar por la rapidez, o quién sabe, no hay nada detrás.
No siempre hay una respuesta a las preguntas retóricas.
Esa sólo la buscamos los soñadores.
Los que volvemos a mirar el espejo esperando que nos guiñe un ojo.
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