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Nada más

22 abril 2007


Piedras en suspense, pétalos que caen. Sequedad y ojos en formol.
Noches calladas por pupilas rotas. Luna duermevela con quejidos mudos, de esos que penetran el suelo, que quiebran, duelen.
Aparentar por momentos ser íntimo de la guadaña.
No abrir, no salir. Peor, no querer entrar.
Aceras bañadas de sangre. Sombras putrefactas.
No ver. No querer ver. Pensar que no hay más, que no hubo, que no habrá.
Ni se es. Ni se está.
La huida ya no es insólita. Despejar el camino en una soledad que fue preconcebida por nuestro propio ego se convierte en lo normal.

¿Es ésta la vida que deseas?

20/04/07

Igual

13 abril 2007


Es igual hacer gárgaras con su perfume, es indiferente lamer mientras se siente la lengua podrida.
Es igual avanzar cuando notas la inercia nombrándote desde atrás. Qué más da si esas dos palabras ahora reivindican algo si aún son una tímida sombra.
Es igual que la voz calle cuando lo contrario es lo que se manifiesta. Que moleste la palabra que falta. Que lo demás sea reinterpretado.

Todo debe dar igual cuando hoy es, simplemente, hoy. El ayer fue con todo su sentido y sentidos, y el mañana está a la vuelta de la esquina.
Ya vendrá lo que deba venir. No hay nada escrito a pesar de que nos creemos una historia.
Juguemos con el pretérito, que jugar, todos sabemos hacerlo.

Laconismo

08 abril 2007


Luchando contra las miradas huecas y sonrisas podridas.
No hay tiempo que mate este frío.
Aspirando a ser inventor de sucesiones limitadas para que el dolor sea menor. Instigador de revuelos en lugares con fondo de botellas vacías desvirgadas sin sed.
Todo sigue como ayer ignorando que la desdicha fue la mejor visita del día.
Las palabras agridulces y las lenguas calladas son buenas maletas de viaje. Practicar la ignorancia ante la pedantería, reflejo de lo de siempre.
Querer encontrar algo desconocido que sea salvador del vacío.
No hay respuestas, no hay acordes que endulcen este momento.

A pesar de todo, estás. Existes. Vives.
La vida lleva por caminos esperados que no dejan de ser amargos.
Llegarán noches cálidas en las que las risas tengan envidia de que el protagonista seas tú.
Y el resto… ¿Qué es el resto?

Aquí seguimos. Estamos. Somos. Nada más y nada menos. Y eso, eso es TODO.

Para ti, melenudo. Por ese todo que te espera, que siempre espera.

Buena compañía

29 marzo 2007


“Anda, pero si yo aquí ya he estado…" Buenas noches. Buenas noches por venir. Sonrisas varias y besos variados. Reencuentros y nuevos encuentros. Intercambio de palabras habitual con algunos, unos qué tal con otros. ¿Ya empieza? Preludio justo después de la ceniza en los ojos. Tomando asiento. No mucha gente. Se está bien. Algunas canciones nuevas. Otras ya muy escuchadas pero que se echan de menos si no se brindan. Tributo a Los Pecos. No disgusta pero hace todavía gracia. Descanso. Persona perseverante de fondo a la que apasiona hacer coros pero no sabe acertar. Otras letras nuevas y vueltas hacia atrás. Despedida. Abrazos varios y agradecimientos a los presentes. Reclamo de los últimos. Vuelta a la escena. Dos temas excelentes que nos dicen hasta la próxima. Aplausos finales, más extensos que en los intermedios de las canciones. Música de fondo. ¿Zamora? Tranquilidad ya para ellos… O no. ¿Qué tal? Qué ha parecido. Vamos a tomar algo. Sonó mucho mejor que la otra vez. Euforia. ¿No hay latellas aquí? Joder… Te podrías haber marcado El comeperchas. No veo Friends… Pero me gustan los pastelaos, y a mucha honra. ¡Vamos a visitar a Kika! (…) ¡¡¡Vamos!!! Visita a Kika. A Almodóvar le gustaría. Bonito lavabo agrietado y de luz tenue. Risas. ¿Qué canción era de Rice? Mañana madrugáis ¡ja! Es pronto. Relatividad en algunos instantes como ese. ¡Vamos al Velvet! (…) ¡¡¡Vamos!!! Está cerca. Hermosa noche. Anda que me avisas de que hay una farola delante. Bip bop, bip bip bop, bip bop, bip bip band. Se excede para alguna el paseo. Ya llegamos. Lugar... ¿Con encanto? Cierto encanto. Música güena. Melenas, para de lamer y morder las caras ajenas. La camarera me suena. Qué tarde es… “¿Te dije que mañana madrugo? Voy algo mal.” Chaquetas propias y ajenas al suelo. Tímido bailoteo, algunos bailoteo sin timidez. Me sigue sonando la camarera. Ya reirás ya… Despedidas varias. Algunas pausas. Sonrisas. Sueño. Vámonos. Besos y abrazos. ¿Cogemos un taxi? Borrachos con libido subida. Ya vamos llegando. Buenas noches. Otro día nos vemos.

Lo pasé muy bien anoche. Y lo que más me gusta es no sólo compartir un concierto, sino todo lo demás. Las risas, los comentarios, las miradas cómplices y las conversaciones posteriores. Lo importante no es únicamente la puesta en escena, sino todo lo que hay después. Yo me quedo con el después. Y eso, no se consigue siempre. Gracias por ello.

Un besazo enorme preciosidades.

Paseo

23 marzo 2007


Absorbiendo los restos de ti, el tiempo me presentó la inexistencia del vacío.
Una vez más, te recuerdo mientras visto traje de sonrisa, y me impregno para dedicar algo que fue mío en su día.
Por todo, por nada.

Por las miradas que acertaron encontrarse

19 marzo 2007


Cuando no se sabe qué decir, para qué escribir palabras consideradas vanas.
Sé feliz. Gracias por recibirme tan bien en tu viaje. Me alegra poder contemplarte como nunca antes lo había hecho. Y lo mejor es que sé desde no hace mucho que podré hacerlo desde muy cerca. Creando nuevas situaciones, a veces patéticas y otras lo contrario. Extremos o no, todo se recuerda. Todo es esencial.

Aprovecha todo lo que tienes y disfrútalo con una sonrisa. Te lo mereces. No pienses lo contrario nunca. Por nada ni por nadie.
Y no es suficiente acabar esto con un te quiero mucho. Hoy tengo la sensación de que esas tres palabras están tan usadas que hoy no tienen sentido. Por ello, prefiero ir demostrándolo día a día, ahora que sé cómo hacerlo, gracias a ti.

Felicidades niña.

Blablableo

14 marzo 2007


Regalar palabras no es suficiente cuando se está pletórica.
No se sabe discernir entre qué será lo mejor, somos desconocedores aún de lo que desprende la esencia.
No reconocemos o no queremos reconocer a veces lo evidente.
No podemos representar lo que querríamos. O no sabemos cómo hacerlo.
Sólo sentimos.
No hay palabras idóneas. Nunca.
O al menos, yo hoy no las tengo.
Sólo sé que me siento viva.
Hoy dedico sonrisas por doquier acompañadas de caricias para el alma.
Ni siquiera espero acertar.
Únicamente sé que quiero que estéis vosotros presentes.
Y poder convertir ese vosotros en un tú.

Dedicado a todos los que me regalan sonrisas todos estos días. Estén cerca o estén físicamente lejos. ¡Estáis!

¡Todo güele bien!

07 marzo 2007


Las personas humanas tienen sus bajones… Y yo, a pesar de mi disfraz de bruja, sigo estando en ese lote.

Hoy me levanté de buen humor. No me molestaban ni las vecinas, ni mi cerrar constante de ojillos al despejarme, ni me acompañaba mi mala leche matutina que ya conoce alguna gente.
Algunos/as saben que estos días estuve acompañada por sombras que no me hacían sentir tan bien como quería. Para eso no hay explicación. Simplemente, ocurre. Por muchos motivos. A todos nos pasa, de igual o diferente manera, pero nos pasa.
Pensaba en días anteriores que esta sensación desaparecería. No sabía cuándo, pero desvanecería.

Será por algunas palabras intercambiadas, que como un duende dijo no es lo mismo que tú las sepas y supongas a escucharlas en otra boca. También será porque hay manos que ayudan a levantarme cada día y por empujones que vienen detrás.
No sirve de nada llorar sin luchar ni poner ganas en nada.

Sea lo que sea, engañar a la psique no es fácil, pero al menos, hoy, lo conseguí. Todos merecemos poder ganar ¿no?
Pues hoy gané a mis propios despropósitos. Los miré de frente y vi que no eran tanto ni tantos como ayer parecían.

Así que… No os preocupéis. Porque ya me he vuelto a poner mi disfraz y estoy dispuesta a volar de nuevo, con una sonrisa en la cara.

Gracias amores.

P.D.= Y como regalo… ¡¡¡Otra foto para que os metáis conmigo y la fotógrafa!!! ¡Jujuju! ¡Ay vaaaaaaaaaaaaaaaaargame neeeeeeeeeeeeena que me la quitan de lah maaaaaaaaaaaaaano!

Felicidades mi ninfa

17 febrero 2007


Incluso me has pegado la manía de felicitarte un día tarde. Ya sabes que todo lo que te diga y escriba es poco. Además, sabes demasiado o todo lo que me merodea por la mente y el alma.

Que sigas teniendo suerte y ganas para seguir en tu viaje. Yo estaré ahí para lo que necesites. Que no te tenga delante no significa lo contrario.
A ver si el año que viene celebramos tu cumpleaños juntas, culo inquieto de mal asiento...

Carpe diem mi preciosidad. Nos estamos viendo.
¡Un besazo enorme!

Te adoro ninfilla ajqueroza.

Vuela...

09 febrero 2007


Cuando ya no buscas por desfallecer al no encontrar,
te enfrentas a la única verdad, al único juez que tiene La verdad,
esa que tanto sabías y no quisiste reconocer.

Cuando te observas y crees que en un antes tu reflejo era otro,
que ahora se ha convertido en el cadáver de un bufón que te observa,
yaces en lo profundo, donde ya no hay escapatoria posible.

Cuando queda ese otro al que desconoces y creíste conocer algún día,
sencillamente piensa que todo ha cambiado, que pudiste vivir en una absurda realidad de la que fuiste protagonista sin haberlo decidido.

Seremos marionetas en la infinita soledad del tiempo,
pero cuando los lazos imaginarios desaparecen,
se es libre.

Escúchate ahora que puedes, ahora que el dolor va desvaneciendo.
Observa ya, puesto que conseguiste lo considerado imposible,
haciendo desaparecer esa venda que se apoderó de tu mirada convirtiéndola en perdida.

Es tu hora,
la hora de elegir vivir y no convivir,
con el verdugo del nefasto recuerdo.

Crónica de una noticia anunciada

07 febrero 2007


Como suele sucederme y como ser humano que creo aún ser, hay cosas que no entiendo ni entenderé nunca.

La verdad, cada vez que hablo con gente cercana de la zona donde intento convivir siempre reaparece en mi cara una sonrisilla enhebrada a recuerdos pasados donde todo era mejor. Llevo años quejándome de tener que agudizar los sentidos que mis progenitores me brindaron para poder ir alerta de muchas sombras a mi alrededor. Eso de sentirse como en casa creo que no lo he podido vivir nunca. Cuando sabes qué significa ese concepto se supone que es cuando empiezas a tener uso de razón. Y es cuando esto sucedió que yo empecé a no poder vivir en primera persona esa paz que se vive estando en casa; refiriéndome por supuesto a la vecindad y a esa armonía que te debe invadir al recordar y revivir ese sentimiento por la vuelta a tus raíces.

Ahora me hace gracia la situación que se está viviendo. Con unos pitos y cacerolas de fondo, me vienen de nuevo imágenes ya habituales. Pensé que nos haríamos famosillos por la fábrica de anís del mono y por nuestro pasado arqueológico romano, que por echar a unos vecinos rumanos. Pero se ve que no. No nos va eso… Nosotros somos mejores y nos manifestamos por solidaridad y por una convivencia digna (llega a aparecer la palabra Talante y esto ya es el Club de la comedia) . O si no, atentos a lo que me decía una vecina ayer:

- Nena tenemos que dar ejemplo, nos tenemos que ayudar. Si no, ¿quiénes lo harán?

A lo que mi madre decía:

- Eso, eso. Esto es insoportable. No se puede vivir aquí ya. Es asqueroso. Si es que…

Yo ya estaba en mi fase ausentil, esa en la que me encuentro tan normalmente, en ese trance que me fulmina para no acabar siendo yo la que fulmine a alguien.
Volví en mí cuando escuché algo que pensé que me hizo ver la luz:

- Es que no se puede convivir así, no hay quien lo aguante. Pobres vecinos… (Y aquí empezó ya cuando me fui de nuevo) Y es que racistas no somos… Pero estamos hartos ya de toda esta mierda que ha venido… (Y mirándome me dijo) ¿¿O es que acaso quieres que vengan a nuestra calle??

Y mientras veía esas miradas clavándose en mí, casi haciéndome sangrar ya, y después de beber un sorbito de agua al merendar un pedazo de donut buenísimo casi atragantado por escuchar tanto monólogo profundo, dije:

- La verdad es que rumanos ya hay en nuestra calle.

Y ella dijo:

- Sí… Pero esos no hacen nada.

A mí, mientras miraba hacia un lado, me vinieron unas diapositivas en milésimas de segundo e imaginé una conversación ficticia que por supuesto no pude tener con esa mujer.

Esas personas que no hacen nada solamente dejan a sus… ¿6? ¿7? críos de 6 y 7 años y menos edad sueltos por la calle, pidiendo a los vecinos y andando descalzos y desnudos por doquier, dejando también que salten en los coches dejando sus huellas si les apetece, arrasando por la calle si lo desean corriendo y tirando todo lo que encuentran o comen por el suelo.
Los niños ¡pobres! No tienen culpa. Por suerte he estado tratando con niños durante algún tiempo. Hablo de los que se suponen deben ser sus guías, aquéllos que no se hacen cargo de ellos y si te quejas del comportamiento de sus descendientes te responden con un: pues llama a los servicios sociales, así los quitan de aquí. Mientras siguen trayendo más pobres criaturas para seguir recibiendo ayudas económicas a su costa.

Esto en parte fue lo que me vino a la cabeza. Por ello, sólo miré a la señora, sonreí y me largué.

Lo que digo es que no me gusta mezclar lo que es el incivismo con la xenofobia. Sé que muchos de mis queridos vecinos tienen su corazoncito con una base bastante aferrada al patriotismo y que algunos bien podrían pertenecer al club de fans del caudillo. Yo no soy así. Me quejo de la conducta de seres humanos, no de personas pertenecientes a un lugar u otro.

A mí me joden más las puñeteras vecinas que usan el patio de luces para hablar de la muerte de la hermana de Letizia Ortiz o de cómo se ha peleado una de ellas con su hija a las 7 de la mañana a gritos por no ser una estupenda madre veinteañera. La verdad, no me gusta tener esa banda sonora permanente. Pero ahí, no nos quejamos. Los vecinos en esa ocasión no están.

Me da lástima ver que mi barrio se moviliza cuando se llega a estos extremos, cuando se llega a mover mediante la hipocresía disfrazando las palabras delante de los medios cuando, a mí, sonriendo me dicen que esos putos cabrones nos están quitando lo que es nuestro, dejando de lado, por supuesto, el problema real que había en dos pisos de esa calle: una treintena de personas conviviendo en un piso de una manera precaria que además llevan consigo una pésima conducta que no deja convivir a los vecinos en paz. (Como si alguna vez lo hubiéramos conseguido...).

Total. Las manifestaciones siguen. Pero yo, sigo sin ir a ellas.

Por cierto, da gusto ir por la calle y ver cada vez más coches de los mossos de la quadra. Ese aire chulesco me pone. Es más, me siento importante y todo.

En fin… Así ve una vecina del barrio este espectáculo que nada tiene que envidiar a Gran Hermano.

Sonríe

02 febrero 2007


Por todo lo que ha pasado y sigue sucediendo,
como celebración de algo que no estaba perdido sino que, simplemente, no tuvimos la ocasión de encontrarlo anticipadamente,
por los llantos que vivimos cuando empezó todo esto,
por las risas que fueron haciéndonos suyas después,
por los momentos vividos en todo este tiempo,
por descubrirte cuando no sabía que existías,
por acercarme más a lo que nos unió en los comienzos,
por hacer de lo minúsculo una gran celebración digna de ser recordada,
por dedicarme tu tiempo, tu memoria y tu sentido de la vida,
por hacer de todo lo tuyo algo mío; nuestro,
por demostrarme que los lazos de sangre por una vez sí unen para siempre.

Por brindarme todo esto y mucho más y hacerme entender lo necesario que es tener un punto de apoyo para poder mover el mundo.
Porque yo, gracias a mucha parte de ti, lo conseguí.

Te dije un día que te iba a dedicar algo. Las palabras salen no cuando la persona las desea. Lo que dejo plasmado no es nada comparado con lo que realmente es. No todo se puede dejar escrito. A mí se me da mejor demostrar con la mirada y algún que otro gesto cercano.
Por ello, este es un muy pequeño homenaje a ti, por ser como eres. Para que sigas siendo la misma y recuerdes que, hagas lo que hagas, actúes como actúes, ya no saldrás de mi vida. Es más, te apoderaste de gran parte de ella.

¿Te he dicho alguna vez que te quiero, condenada preciosidad
?
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Nada más


Piedras en suspense, pétalos que caen. Sequedad y ojos en formol.
Noches calladas por pupilas rotas. Luna duermevela con quejidos mudos, de esos que penetran el suelo, que quiebran, duelen.
Aparentar por momentos ser íntimo de la guadaña.
No abrir, no salir. Peor, no querer entrar.
Aceras bañadas de sangre. Sombras putrefactas.
No ver. No querer ver. Pensar que no hay más, que no hubo, que no habrá.
Ni se es. Ni se está.
La huida ya no es insólita. Despejar el camino en una soledad que fue preconcebida por nuestro propio ego se convierte en lo normal.

¿Es ésta la vida que deseas?

20/04/07

Igual


Es igual hacer gárgaras con su perfume, es indiferente lamer mientras se siente la lengua podrida.
Es igual avanzar cuando notas la inercia nombrándote desde atrás. Qué más da si esas dos palabras ahora reivindican algo si aún son una tímida sombra.
Es igual que la voz calle cuando lo contrario es lo que se manifiesta. Que moleste la palabra que falta. Que lo demás sea reinterpretado.

Todo debe dar igual cuando hoy es, simplemente, hoy. El ayer fue con todo su sentido y sentidos, y el mañana está a la vuelta de la esquina.
Ya vendrá lo que deba venir. No hay nada escrito a pesar de que nos creemos una historia.
Juguemos con el pretérito, que jugar, todos sabemos hacerlo.

Laconismo


Luchando contra las miradas huecas y sonrisas podridas.
No hay tiempo que mate este frío.
Aspirando a ser inventor de sucesiones limitadas para que el dolor sea menor. Instigador de revuelos en lugares con fondo de botellas vacías desvirgadas sin sed.
Todo sigue como ayer ignorando que la desdicha fue la mejor visita del día.
Las palabras agridulces y las lenguas calladas son buenas maletas de viaje. Practicar la ignorancia ante la pedantería, reflejo de lo de siempre.
Querer encontrar algo desconocido que sea salvador del vacío.
No hay respuestas, no hay acordes que endulcen este momento.

A pesar de todo, estás. Existes. Vives.
La vida lleva por caminos esperados que no dejan de ser amargos.
Llegarán noches cálidas en las que las risas tengan envidia de que el protagonista seas tú.
Y el resto… ¿Qué es el resto?

Aquí seguimos. Estamos. Somos. Nada más y nada menos. Y eso, eso es TODO.

Para ti, melenudo. Por ese todo que te espera, que siempre espera.

Buena compañía


“Anda, pero si yo aquí ya he estado…" Buenas noches. Buenas noches por venir. Sonrisas varias y besos variados. Reencuentros y nuevos encuentros. Intercambio de palabras habitual con algunos, unos qué tal con otros. ¿Ya empieza? Preludio justo después de la ceniza en los ojos. Tomando asiento. No mucha gente. Se está bien. Algunas canciones nuevas. Otras ya muy escuchadas pero que se echan de menos si no se brindan. Tributo a Los Pecos. No disgusta pero hace todavía gracia. Descanso. Persona perseverante de fondo a la que apasiona hacer coros pero no sabe acertar. Otras letras nuevas y vueltas hacia atrás. Despedida. Abrazos varios y agradecimientos a los presentes. Reclamo de los últimos. Vuelta a la escena. Dos temas excelentes que nos dicen hasta la próxima. Aplausos finales, más extensos que en los intermedios de las canciones. Música de fondo. ¿Zamora? Tranquilidad ya para ellos… O no. ¿Qué tal? Qué ha parecido. Vamos a tomar algo. Sonó mucho mejor que la otra vez. Euforia. ¿No hay latellas aquí? Joder… Te podrías haber marcado El comeperchas. No veo Friends… Pero me gustan los pastelaos, y a mucha honra. ¡Vamos a visitar a Kika! (…) ¡¡¡Vamos!!! Visita a Kika. A Almodóvar le gustaría. Bonito lavabo agrietado y de luz tenue. Risas. ¿Qué canción era de Rice? Mañana madrugáis ¡ja! Es pronto. Relatividad en algunos instantes como ese. ¡Vamos al Velvet! (…) ¡¡¡Vamos!!! Está cerca. Hermosa noche. Anda que me avisas de que hay una farola delante. Bip bop, bip bip bop, bip bop, bip bip band. Se excede para alguna el paseo. Ya llegamos. Lugar... ¿Con encanto? Cierto encanto. Música güena. Melenas, para de lamer y morder las caras ajenas. La camarera me suena. Qué tarde es… “¿Te dije que mañana madrugo? Voy algo mal.” Chaquetas propias y ajenas al suelo. Tímido bailoteo, algunos bailoteo sin timidez. Me sigue sonando la camarera. Ya reirás ya… Despedidas varias. Algunas pausas. Sonrisas. Sueño. Vámonos. Besos y abrazos. ¿Cogemos un taxi? Borrachos con libido subida. Ya vamos llegando. Buenas noches. Otro día nos vemos.

Lo pasé muy bien anoche. Y lo que más me gusta es no sólo compartir un concierto, sino todo lo demás. Las risas, los comentarios, las miradas cómplices y las conversaciones posteriores. Lo importante no es únicamente la puesta en escena, sino todo lo que hay después. Yo me quedo con el después. Y eso, no se consigue siempre. Gracias por ello.

Un besazo enorme preciosidades.

Paseo


Absorbiendo los restos de ti, el tiempo me presentó la inexistencia del vacío.
Una vez más, te recuerdo mientras visto traje de sonrisa, y me impregno para dedicar algo que fue mío en su día.
Por todo, por nada.

Delicate - Damien Rice & Lisa Hannigan


Sin más.

Por las miradas que acertaron encontrarse


Cuando no se sabe qué decir, para qué escribir palabras consideradas vanas.
Sé feliz. Gracias por recibirme tan bien en tu viaje. Me alegra poder contemplarte como nunca antes lo había hecho. Y lo mejor es que sé desde no hace mucho que podré hacerlo desde muy cerca. Creando nuevas situaciones, a veces patéticas y otras lo contrario. Extremos o no, todo se recuerda. Todo es esencial.

Aprovecha todo lo que tienes y disfrútalo con una sonrisa. Te lo mereces. No pienses lo contrario nunca. Por nada ni por nadie.
Y no es suficiente acabar esto con un te quiero mucho. Hoy tengo la sensación de que esas tres palabras están tan usadas que hoy no tienen sentido. Por ello, prefiero ir demostrándolo día a día, ahora que sé cómo hacerlo, gracias a ti.

Felicidades niña.

Blablableo


Regalar palabras no es suficiente cuando se está pletórica.
No se sabe discernir entre qué será lo mejor, somos desconocedores aún de lo que desprende la esencia.
No reconocemos o no queremos reconocer a veces lo evidente.
No podemos representar lo que querríamos. O no sabemos cómo hacerlo.
Sólo sentimos.
No hay palabras idóneas. Nunca.
O al menos, yo hoy no las tengo.
Sólo sé que me siento viva.
Hoy dedico sonrisas por doquier acompañadas de caricias para el alma.
Ni siquiera espero acertar.
Únicamente sé que quiero que estéis vosotros presentes.
Y poder convertir ese vosotros en un tú.

Dedicado a todos los que me regalan sonrisas todos estos días. Estén cerca o estén físicamente lejos. ¡Estáis!

¡Todo güele bien!


Las personas humanas tienen sus bajones… Y yo, a pesar de mi disfraz de bruja, sigo estando en ese lote.

Hoy me levanté de buen humor. No me molestaban ni las vecinas, ni mi cerrar constante de ojillos al despejarme, ni me acompañaba mi mala leche matutina que ya conoce alguna gente.
Algunos/as saben que estos días estuve acompañada por sombras que no me hacían sentir tan bien como quería. Para eso no hay explicación. Simplemente, ocurre. Por muchos motivos. A todos nos pasa, de igual o diferente manera, pero nos pasa.
Pensaba en días anteriores que esta sensación desaparecería. No sabía cuándo, pero desvanecería.

Será por algunas palabras intercambiadas, que como un duende dijo no es lo mismo que tú las sepas y supongas a escucharlas en otra boca. También será porque hay manos que ayudan a levantarme cada día y por empujones que vienen detrás.
No sirve de nada llorar sin luchar ni poner ganas en nada.

Sea lo que sea, engañar a la psique no es fácil, pero al menos, hoy, lo conseguí. Todos merecemos poder ganar ¿no?
Pues hoy gané a mis propios despropósitos. Los miré de frente y vi que no eran tanto ni tantos como ayer parecían.

Así que… No os preocupéis. Porque ya me he vuelto a poner mi disfraz y estoy dispuesta a volar de nuevo, con una sonrisa en la cara.

Gracias amores.

P.D.= Y como regalo… ¡¡¡Otra foto para que os metáis conmigo y la fotógrafa!!! ¡Jujuju! ¡Ay vaaaaaaaaaaaaaaaaargame neeeeeeeeeeeeena que me la quitan de lah maaaaaaaaaaaaaano!

Felicidades mi ninfa


Incluso me has pegado la manía de felicitarte un día tarde. Ya sabes que todo lo que te diga y escriba es poco. Además, sabes demasiado o todo lo que me merodea por la mente y el alma.

Que sigas teniendo suerte y ganas para seguir en tu viaje. Yo estaré ahí para lo que necesites. Que no te tenga delante no significa lo contrario.
A ver si el año que viene celebramos tu cumpleaños juntas, culo inquieto de mal asiento...

Carpe diem mi preciosidad. Nos estamos viendo.
¡Un besazo enorme!

Te adoro ninfilla ajqueroza.

Vuela...


Cuando ya no buscas por desfallecer al no encontrar,
te enfrentas a la única verdad, al único juez que tiene La verdad,
esa que tanto sabías y no quisiste reconocer.

Cuando te observas y crees que en un antes tu reflejo era otro,
que ahora se ha convertido en el cadáver de un bufón que te observa,
yaces en lo profundo, donde ya no hay escapatoria posible.

Cuando queda ese otro al que desconoces y creíste conocer algún día,
sencillamente piensa que todo ha cambiado, que pudiste vivir en una absurda realidad de la que fuiste protagonista sin haberlo decidido.

Seremos marionetas en la infinita soledad del tiempo,
pero cuando los lazos imaginarios desaparecen,
se es libre.

Escúchate ahora que puedes, ahora que el dolor va desvaneciendo.
Observa ya, puesto que conseguiste lo considerado imposible,
haciendo desaparecer esa venda que se apoderó de tu mirada convirtiéndola en perdida.

Es tu hora,
la hora de elegir vivir y no convivir,
con el verdugo del nefasto recuerdo.

Crónica de una noticia anunciada


Como suele sucederme y como ser humano que creo aún ser, hay cosas que no entiendo ni entenderé nunca.

La verdad, cada vez que hablo con gente cercana de la zona donde intento convivir siempre reaparece en mi cara una sonrisilla enhebrada a recuerdos pasados donde todo era mejor. Llevo años quejándome de tener que agudizar los sentidos que mis progenitores me brindaron para poder ir alerta de muchas sombras a mi alrededor. Eso de sentirse como en casa creo que no lo he podido vivir nunca. Cuando sabes qué significa ese concepto se supone que es cuando empiezas a tener uso de razón. Y es cuando esto sucedió que yo empecé a no poder vivir en primera persona esa paz que se vive estando en casa; refiriéndome por supuesto a la vecindad y a esa armonía que te debe invadir al recordar y revivir ese sentimiento por la vuelta a tus raíces.

Ahora me hace gracia la situación que se está viviendo. Con unos pitos y cacerolas de fondo, me vienen de nuevo imágenes ya habituales. Pensé que nos haríamos famosillos por la fábrica de anís del mono y por nuestro pasado arqueológico romano, que por echar a unos vecinos rumanos. Pero se ve que no. No nos va eso… Nosotros somos mejores y nos manifestamos por solidaridad y por una convivencia digna (llega a aparecer la palabra Talante y esto ya es el Club de la comedia) . O si no, atentos a lo que me decía una vecina ayer:

- Nena tenemos que dar ejemplo, nos tenemos que ayudar. Si no, ¿quiénes lo harán?

A lo que mi madre decía:

- Eso, eso. Esto es insoportable. No se puede vivir aquí ya. Es asqueroso. Si es que…

Yo ya estaba en mi fase ausentil, esa en la que me encuentro tan normalmente, en ese trance que me fulmina para no acabar siendo yo la que fulmine a alguien.
Volví en mí cuando escuché algo que pensé que me hizo ver la luz:

- Es que no se puede convivir así, no hay quien lo aguante. Pobres vecinos… (Y aquí empezó ya cuando me fui de nuevo) Y es que racistas no somos… Pero estamos hartos ya de toda esta mierda que ha venido… (Y mirándome me dijo) ¿¿O es que acaso quieres que vengan a nuestra calle??

Y mientras veía esas miradas clavándose en mí, casi haciéndome sangrar ya, y después de beber un sorbito de agua al merendar un pedazo de donut buenísimo casi atragantado por escuchar tanto monólogo profundo, dije:

- La verdad es que rumanos ya hay en nuestra calle.

Y ella dijo:

- Sí… Pero esos no hacen nada.

A mí, mientras miraba hacia un lado, me vinieron unas diapositivas en milésimas de segundo e imaginé una conversación ficticia que por supuesto no pude tener con esa mujer.

Esas personas que no hacen nada solamente dejan a sus… ¿6? ¿7? críos de 6 y 7 años y menos edad sueltos por la calle, pidiendo a los vecinos y andando descalzos y desnudos por doquier, dejando también que salten en los coches dejando sus huellas si les apetece, arrasando por la calle si lo desean corriendo y tirando todo lo que encuentran o comen por el suelo.
Los niños ¡pobres! No tienen culpa. Por suerte he estado tratando con niños durante algún tiempo. Hablo de los que se suponen deben ser sus guías, aquéllos que no se hacen cargo de ellos y si te quejas del comportamiento de sus descendientes te responden con un: pues llama a los servicios sociales, así los quitan de aquí. Mientras siguen trayendo más pobres criaturas para seguir recibiendo ayudas económicas a su costa.

Esto en parte fue lo que me vino a la cabeza. Por ello, sólo miré a la señora, sonreí y me largué.

Lo que digo es que no me gusta mezclar lo que es el incivismo con la xenofobia. Sé que muchos de mis queridos vecinos tienen su corazoncito con una base bastante aferrada al patriotismo y que algunos bien podrían pertenecer al club de fans del caudillo. Yo no soy así. Me quejo de la conducta de seres humanos, no de personas pertenecientes a un lugar u otro.

A mí me joden más las puñeteras vecinas que usan el patio de luces para hablar de la muerte de la hermana de Letizia Ortiz o de cómo se ha peleado una de ellas con su hija a las 7 de la mañana a gritos por no ser una estupenda madre veinteañera. La verdad, no me gusta tener esa banda sonora permanente. Pero ahí, no nos quejamos. Los vecinos en esa ocasión no están.

Me da lástima ver que mi barrio se moviliza cuando se llega a estos extremos, cuando se llega a mover mediante la hipocresía disfrazando las palabras delante de los medios cuando, a mí, sonriendo me dicen que esos putos cabrones nos están quitando lo que es nuestro, dejando de lado, por supuesto, el problema real que había en dos pisos de esa calle: una treintena de personas conviviendo en un piso de una manera precaria que además llevan consigo una pésima conducta que no deja convivir a los vecinos en paz. (Como si alguna vez lo hubiéramos conseguido...).

Total. Las manifestaciones siguen. Pero yo, sigo sin ir a ellas.

Por cierto, da gusto ir por la calle y ver cada vez más coches de los mossos de la quadra. Ese aire chulesco me pone. Es más, me siento importante y todo.

En fin… Así ve una vecina del barrio este espectáculo que nada tiene que envidiar a Gran Hermano.

Sonríe


Por todo lo que ha pasado y sigue sucediendo,
como celebración de algo que no estaba perdido sino que, simplemente, no tuvimos la ocasión de encontrarlo anticipadamente,
por los llantos que vivimos cuando empezó todo esto,
por las risas que fueron haciéndonos suyas después,
por los momentos vividos en todo este tiempo,
por descubrirte cuando no sabía que existías,
por acercarme más a lo que nos unió en los comienzos,
por hacer de lo minúsculo una gran celebración digna de ser recordada,
por dedicarme tu tiempo, tu memoria y tu sentido de la vida,
por hacer de todo lo tuyo algo mío; nuestro,
por demostrarme que los lazos de sangre por una vez sí unen para siempre.

Por brindarme todo esto y mucho más y hacerme entender lo necesario que es tener un punto de apoyo para poder mover el mundo.
Porque yo, gracias a mucha parte de ti, lo conseguí.

Te dije un día que te iba a dedicar algo. Las palabras salen no cuando la persona las desea. Lo que dejo plasmado no es nada comparado con lo que realmente es. No todo se puede dejar escrito. A mí se me da mejor demostrar con la mirada y algún que otro gesto cercano.
Por ello, este es un muy pequeño homenaje a ti, por ser como eres. Para que sigas siendo la misma y recuerdes que, hagas lo que hagas, actúes como actúes, ya no saldrás de mi vida. Es más, te apoderaste de gran parte de ella.

¿Te he dicho alguna vez que te quiero, condenada preciosidad
?

Luciérnagas